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La segunda parada de Undersummit en Aragón reunió a expertos y directivos para analizar cómo la IA está transformando el liderazgo, la toma de decisiones y las organizaciones

«Es muy peligroso que la IA tome las decisiones». Con esta advertencia, el filósofo y escritor José Antonio Marina puso sobre la mesa uno de los principales debates que plantea actualmente la incorporación de la inteligencia artificial a las empresas: hasta dónde delegar en las máquinas y qué papel deben seguir desempeñando las personas en la toma de decisiones.

La reflexión formó parte de la segunda parada de Undersummit en Aragón, celebrada ayer en Zaragoza, un encuentro que reunió a profesionales del ámbito empresarial, tecnológico y del emprendimiento para analizar el impacto de la inteligencia artificial en el liderazgo y en la transformación de las organizaciones.

El encuentro contó con la participación de José Antonio Marina, Álvaro Falcones (TaxDown), Isa Cano (The Power), Luis Ignacio Lucas (Caja Rural de Aragón), Eduardo Martín Cardona (STF Group), Javier Martínez Romero (CEEI Aragón) y Ricardo Moreno (TSMGO), que compartieron diferentes perspectivas sobre la incorporación de la IA a las empresas, la evolución de las funciones directivas y la importancia del factor humano.

CEEIARAGON participó como patrocinador de esta segunda parada de Undersummit, junto a Esprinet, The Power, Caja Rural de Aragón, Jiménez Movilidad, Propos y Tickiz, dentro de una iniciativa que cuenta también con Lanzadera, TSMGO y TaxDown como colaboradores y con Madrid Innovación como Global Sponsor.

 

IA y toma de decisiones: dónde termina la tecnología y empieza el criterio

José Antonio Marina planteó durante su intervención una analogía entre el funcionamiento de una empresa y el cerebro humano, diferenciando entre la denominada «inteligencia generadora» y la «inteligencia ejecutiva».

En este contexto, señaló que «la inteligencia artificial pasará a formar parte de nuestra inteligencia generadora», al tiempo que alertó sobre los riesgos de trasladar a los sistemas de IA la responsabilidad última sobre determinadas decisiones.

La reflexión situó el criterio humano como uno de los elementos centrales del debate sobre la incorporación de inteligencia artificial a las organizaciones. Para Marina, la cuestión no reside únicamente en la capacidad de las máquinas para procesar información o generar respuestas, sino en el papel que deben desempeñar cuando las decisiones afectan al rumbo de una empresa.

En esta misma línea, Álvaro Falcones, de TaxDown, destacó como uno de los elementos diferenciales de la IA frente a otras tecnologías su capacidad para intervenir en procesos de decisión. El reto para los responsables empresariales pasa, según se planteó durante el encuentro, por aprender a delegar determinadas tareas y decisiones en sistemas automatizados, estableciendo al mismo tiempo los parámetros, el contexto y los marcos de actuación adecuados.

 

La IA como acelerador de la empresa

La capacidad de la inteligencia artificial para incrementar la productividad y acelerar procesos fue otro de los ejes del debate.

Ricardo Moreno, CEO y fundador de TSMGO, definió la adopción de la IA como «meterse esteroides», en referencia a la capacidad de estas herramientas para multiplicar la velocidad de determinados procesos y ampliar la capacidad de análisis de las organizaciones.

Al mismo tiempo, Moreno señaló que a la inteligencia artificial «lo que le falta es criterio», poniendo el foco en aquellos elementos vinculados a los valores, la ética y la orientación de las decisiones empresariales que requieren una perspectiva humana.

El debate permitió así abordar una de las cuestiones que acompañan a la expansión de la IA: la diferencia entre automatizar una tarea y delegar una responsabilidad.

 

El reto también es cultural

La incorporación de inteligencia artificial no se limita a una cuestión tecnológica. También implica cambios en la cultura, en los procesos internos y en las capacidades de los equipos.

Isa Cano, managing partner de The Power, puso el foco precisamente en la dimensión cultural de esta transformación. En su intervención señaló que las capacidades directivas necesarias no han cambiado sustancialmente, pero que la llegada de la IA hace más visible la necesidad de aplicarlas.

La adopción de estas herramientas, añadió, implica cambios profundos en las dinámicas de trabajo y en la forma en que las organizaciones afrontan sus procesos.

Desde una perspectiva diferente, Eduardo Martín Cardona, asesor a presidencia de STF Group, puso el acento en la relación con el cliente y en la dimensión humana de la actividad empresarial. Su intervención destacó la importancia de que las personas continúen sintiéndose escuchadas, reconocidas y tratadas de manera individual en un contexto de creciente automatización.

 

«Los directivos van a volver a ser directivos»

Una de las reflexiones compartidas durante el encuentro estuvo relacionada con la evolución del papel de los equipos directivos.

La automatización de tareas administrativas y procesos rutinarios puede liberar tiempo para que los responsables empresariales concentren su actividad en funciones de mayor valor añadido, como definir la estrategia, tomar decisiones, gestionar equipos, desarrollar talento y establecer el rumbo de la organización.

De ahí surgió durante el debate una idea especialmente significativa: «los directivos van a volver a ser directivos».

La frase resume uno de los posibles efectos de la automatización sobre las estructuras empresariales: reducir el peso de determinadas tareas operativas para reforzar aquellas funciones en las que la visión estratégica, el criterio y la capacidad de liderazgo tienen un papel determinante.

 

Del dato y la tecnología a las decisiones empresariales

La segunda parada de Undersummit en Aragón puso de manifiesto que la conversación sobre inteligencia artificial ha evolucionado. El debate ya no se centra exclusivamente en qué pueden hacer las herramientas de IA, sino también en cómo deben incorporarse a las organizaciones, qué decisiones pueden delegarse, qué responsabilidades permanecen en las personas y cómo cambia el papel de los líderes.

En este contexto, la inteligencia artificial se plantea como una tecnología con capacidad para transformar procesos, aumentar la productividad y ampliar las capacidades de los equipos. Al mismo tiempo, su incorporación introduce nuevas cuestiones relacionadas con el criterio, la responsabilidad, la ética, la cultura empresarial y la relación con clientes y empleados.

El encuentro reunió así diferentes aproximaciones a una transformación que afecta simultáneamente a la tecnología y a la gestión empresarial, con un punto de coincidencia: la incorporación de IA no consiste únicamente en adoptar nuevas herramientas, sino en redefinir cómo las organizaciones trabajan, deciden y lideran.

La jornada contó con la participación de representantes de empresas, instituciones y organizaciones vinculadas al ecosistema de innovación y emprendimiento, entre ellos Javier Martínez Romero, director gerente de CEEIARAGON, que intervino junto a los distintos expertos y directivos participantes.

Para CEEIARAGON, la participación en Undersummit se enmarca en su actividad de impulso de la innovación, el emprendimiento y la transformación empresarial, favoreciendo espacios de encuentro en los que empresas, profesionales y agentes del ecosistema puedan analizar el impacto de las nuevas tecnologías y anticipar los cambios que están transformando el tejido productivo.

Fuente: Undersummit y The officer